mancha

Llegamos a las cuartas crónicas de este Camino de Santiago por la Donación de Órganos que está realizando Xavi Franco. Llevamos unos día compartiendo sus vivencias y su maravillosa historia. Como ya expresó en la entrevista que concedió a este medio, se siente muy agradecido con la sociedad y, por ello, quiere compartir su experiencia.

Os dejamos con sus palabras y le mandamos desde aquí las nuestras de ánimo

EN UN LUGAR DE LA MANCHA

Muy bien acompañados desde el viernes, el lunes 24 tocó seguir Pedro y yo solos

La noche del domingo descansamos muy bien en el Albergue de Las Pedroñeras. Algo muy necesario para estar bien al día siguiente en la caminata. 

A las 7:30 ya estábamos tomando un café con leche para ponernos en marcha a las 7:45 con unos 11º que dejaban un ambiente ligeramente fresquito. 

Salimos de la población y al cruzar la carretera nacional tomamos el viejo camino de El Pedernoso. 

A unos 5km de la marcha hay un pequeño repecho en cuya cima aparecen amenazantes, al fondo, los cuernos del toro de Osborne. 

Cruza un puente sobre la desierta autopista AP36 y vemos ya cerca El Pedernoso. 

A la altura del Ayuntamiento nos gritan desde un coche el mensaje de ánimo “Buen Camino” que recibimos de muy buen agrado. No será el único del día. 

Echamos de menos en esa población unas buenas señalización del Camino como sí la hay en la mayoría de los lugares del camino. 

Menos mal que hay siempre alguien dispuesto a ayudar. A la salida un hombre, al vernos en duda, para su coche y se baja para indicarnos por donde coger el camino. 

El camino comienza a tener pequeñas subidas y bajadas, algo que apenas había aparecido en las tres primeras etapas. Llegamos en una hora a Santa María de Los Llanos donde paramos a almorzar. 

Al ser lunes y una población de unos 700 habitantes tan sólo nos encontramos abierto el Bar Rincón. No ofrecen bocadillos pero nos da la opción de comprar pan y fiambre en el supermercado (estanco) y hacernos el bocadillo en el bar. 

Salimos del pueblo por una estrecha carretera asfaltada que va a buscar una vía de servicio. Al poco, abandonamos el camino oficial para ir entre árboles y viñedos en lugar de ir en paralelo a la autopista. 

“Cualquier camino es bueno si te lleva a tu objetivo”

Los molinos a la derecha marcan la proximidad a Mota del Cuervo donde llegamos y atravesamos hasta llegar a la plaza de la Cantarera donde conversamos un rato con cuatro lugareños. 

Hablamos del Camino de Santiago y de la motivación de mi viaje. Hablamos de la donación de órganos y les entrego mi tarjeta. 

Uno de ellos pregunta si tiene que pagar algo, quizás acostumbrado a que hoy casi todo el mundo habla para pedir algo a cambio. 

“Yo solo quiero que la gente hable del tema”

Le digo que yo solo quiero que la gente hable del tema. 

A la salida de Mota del Cuervo vemos un indicador que marca la distancia con El Toboso en 4,4km cuando en realidad hay unos 11km. 

El camino transcurre principalmente entre viñedos y campos arados preparados para la siembra hasta unos 2km antes de llegar a El Toboso donde pisamos asfalto. 

La población tiene un centro histórico de bonitas casas de piedra, una grande y bonita iglesia, un precioso convento junto a un coqueto parque, un par de estatuas simulando a Don Quijote arrodillado ante Dulcinea y un museo de Dulcinea que, lamentablemente el lunes estaba cerrado, como el resto de museos públicos españoles. 

Nos alojamos en el Hostal Don Quijote donde también nos atienden muy amablemente y a descansar para otra interesante jornada del día siguiente. 

Xavi Franco Invernón

Aquí puedes leer la tercera crónica si te la has perdido:

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