Networking

El desayuno Networking de ASELE de ayer, contó con unas invitadas muy especiales

Mónica Panera, presidenta de AMULEMER (Asociación de mujeres leonesas del medio rural) y Carmen Alonso Santocildes, ganadora del premio “mujer rural 2022 en innovación” fueron las protagonistas del Café Networking de ASELE en la mañana del pasado jueves.

Las asociadas asistentes pudieron disfrutar de una charla que tuvo como protagonista a la mujer rural y el emprendimiento, a través de historias inspiradoras.

Mónica Panera: “Si crees que algo te va a llenar, hazlo”

Por su parte Mónica Panera habló sobre la labor que hacen desde AMULEMBER y los retos que se encuentran al contar con más de 300 asociadas en una provincia tan extensa como es León. En sus inicios, las mujeres del entorno rural demandaban gran cantidad de cursos de todo tipo por lo que la Asociación se hizo imprescindible en el área de formación. En cambio, hoy en día, las mujeres han ido desarrollándose, saben lo que quieren, lo que necesitan y muchas veces saben cómo encontrarlo, por lo que el apoyo formativo deja de ser el pilar fundamental y se trabaja hacia otros objetivos.

Mónica puso en valor el asociacionismo para poder remar en la misma dirección, poder dar visibilidad y hacerse fuertes ante las situaciones duras que se avecinan.

Carmen Alonso Santocildes: “No hay que pensarlo, hay que hacerlo”

Carmen, ebanista de profesión, ha recibido el premio mujer rural 2022 en innovación. Dedica su vida a defender un oficio que está desapareciendo y que además, tradicionalmente ha sido un oficio de hombres. Comenzó a trabajar desde pequeña, al lado de su padre y de su hermano y, de pronto, se vio al frente del negocio con todas las responsabilidades que ello conlleva.

Carmen considera que no es fácil defender un oficio masculino que está desapareciendo y, a mayores, en un entorno rural. Por ello, considera que es algo que tienes que vivir desde muy pequeña y te tiene que apasionar. El hecho de ser mujer, no te permite cometer ni un solo error y las exigencias son altísimas. Es por eso que se apoya en su pasión por el arte y en la satisfacción de los clientes para seguir adelante.

“Las exigencias tienen que altísimas porque al ser mujer no puedes cometer ningún tipo de errores”

También pone en valor la necesidad de salir de la zona de confort para poder seguir creciendo. Anima a cualquier persona que tenga una idea de emprendimiento a ponerse en marcha bajo su lema “No hay que pensarlo, hay que hacerlo” Todo el mundo puede hacerlo pero es imprescindible tomar acción. Cree además, que todos tenemos cosas que aportar y que nos podemos nutrir de nuestras historias y nuestras capacidades.

Una jornada en la que la asociadas de ASELE compartieron experiencias y conocieron de primera mano algunos de los retos a los que se tienen que enfrentar las mujeres emprendedoras en el medio rural.
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