El Doctor José Aznar es un psicoterapeuta que tras heredar una gasolinera, se dio cuenta de que su verdadera vocación era ayudar a los demás a través de la psicoterapia. Un hombre que ayuda altruistamente a toda persona que se acerque a su consulta para hacerle la vida un poquito más feliz. Aprovechando la gira de presentación de su libro «El ser y el ego, un camino hacia la luz«, ha hecho una parada en León y hemos podido conversar con él.

¿Quién es el Doctor José Aznar?

Pues José Aznar es un hombre que ha intentado, y sigue intentando, conocerse a sí mismo. A través de la observación de mi propia mente he ido logrando el darme cuenta de quién soy yo y quién no soy yo. Yo no soy el ego, la negatividad o los pensamientos y emociones locas que todos tenemos y el que soy yo es el que observa. Soy el hijo de la vida, lleno de plenitud, de paz, de amor y alegría, lo que pasa es que nos cuesta darnos cuenta de quien somos.

Esto lleva consigo un trabajo duro y extenso en el tiempo pero nos vamos encontrando más a gusto con nosotros mismos. Nos damos cuenta de que la felicidad no está fuera ni te la puede dar nada ni nadie, sino que es ese bienestar interior que todos tenemos en mayor o menor medida y que tiene que ver mucho con la confianza en ti y con el ser tú mismo.

«Es maravilloso sentirse bueno y válido»

Su madre le donó el negocio de la gasolina y lo fue combinando con hacer psicoterapias,

¿Cómo fue esa toma de decisión para dejar la gestión de la gasolinera para dedicarse a lo que le gusta?

En aquel entonces, yo estaba en el Hospital Clínico de Barcelona haciendo psiquiatría y mi madre me dijo que si quería me donaba su negocio de garaje gasolinera en Barcelona. Yo le dije que sí porque el garaje me gustaba. Comencé a hacer alguna psicoterapia porque eso ya me gustaba ya que previamente yo había acudido a varios psicoterapeutas a que me enseñaran a conocerme a mí mismo.

Y dentro de esa dinámica en la que estaba comencé a hacer alguna psicoterapia mientras llevaba el garaje, hasta que me di cuenta de que realmente lo que me gustaba era hacer las psicoterapias. Hablé con mi gestor para que llevara el negocio y yo poder dedicarme a lo que me gustaba. Así empecé poco a poco y fue la mejor decisión que tomé. La toma de decisiones tiene que ver con ese bienestar interior que te hace sentir bueno y de que estás haciendo cosas buenas. Es maravilloso sentirse bueno y válido.

«En todos nosotros hay un síndrome depresivo ansioso»

Uno de los grandes males de esta sociedad es la ansiedad,

¿por qué cree usted que hoy en día hay tanta ansiedad?

La ansiedad no es más que el miedo generalizado y cuando se enfoca en algo se llama fobia. En todos nosotros hay un síndrome depresivo ansioso, más aparente en unos casos y menos en otros, pero hay circunstancias externas que en determinados momentos generan más miedo, más tristeza, más rabia, más culpa, más sentimiento de inferioridad, orgullo o queja. Entonces cuando ocurre algún acontecimiento, la sociedad en su conjunto sufre más y es cuando puede buscar una ayuda. En este caso, los psicoterapeutas pero también te puede ayudar un amigo o una amiga que te escuche.

En su libro, habla del Ser y del Ego ¿Cree usted que en el ritmo de vida que llevamos, según está montada la sociedad, parece que nos dejamos dominar por el Ego?

En realidad, la sociedad actual y todas las sociedades que ha habido desde el inicio han estado dominadas por el ego. Es necesario ver que yo soy una persona plena, llena de paz y de alegría. Deberíamos darnos cuenta de que se puede trabajar, disfrutar y llevar este ritmo de vida, pero siempre a partir de que tú te quieras. En la consciencia está la felicidad pero siempre vamos a buscarla fuera en las cosas y en las personas. Simplemente hay que amarse para poder amar.

«Hasta que no vemos en nuestra mente las creencias que hemos ido adquiriendo, no podemos apartarlas «

¿Qué podemos hacer para conectarnos más con nosotros mismos, con el Ser del que habla usted?

Siempre digo que hay sólo una herramienta en psicoterapia para conocerse y es la autoobservación. Es mirarse en cada momento cómo pienso, qué digo, cómo estoy reaccionando para poco a poco darte cuenta de cómo eres y cuanto más claro lo ves, más fácil será apartar lo negativo. Y entonces, ante cualquier reacción, podrás decir: ¡No, yo no soy ese! Es un trabajo de tomar distancia de la identidad falsa que nos hemos ido creando, es decir, una labor de desidentificación con aquello que creemos ser y que nos ha hecho sufrir toda la vida.

Este ejemplo se ve bien en el libro de «El caballero de la armadura oxidada«. Esa armadura representa al ego y que hasta que no se quita la armadura no ve quién es. Hasta que no vemos en nuestra mente las creencias que hemos ido adquiriendo, no podemos apartarlas.

«Necesitamos darnos cuenta de que somos valiosos, poderosos e inteligentes»

Personalmente, me gusta mucho el desarrollo personal y parece que aquellos que cuidamos de nosotros mismos, a veces somo tachados de egoístas,

¿piensa que es necesario que las personas se conozcan y se cuiden a sí mismas?

Es fundamental. Es para lo que estamos en esta vida, lo que pasa es que nos montamos un Ego, una negatividad que justo hace de nosotros lo contrario. Nos dejamos llevar y dejamos de ser lo que nosotros somos. Nos creamos dentro de nosotros mismos un personaje juez que en realidad es un mal juez, es como una mala autoridad interior que nos dice lo que tenemos y lo que no tenemos que hacer. Y también nos creamos otro personaje que recibe esa información que sería el necesitado, el sumiso o el rebelde. Necesitamos ver que somos justo lo contrario de lo que hacemos. Necesitamos darnos cuenta de que somos valiosos, somos poderosos, inteligentes y hemos de querernos, de tratarnos bien.

Ahora unas preguntas random que le hago a todo el mundo,

¿A qué persona ha descubierto últimamente que admira?

No me gusta la palabra admirar pero yo diría que a mí mismo. Me doy cuenta de la labor que he hecho, de lo que me ha costado y de lo que he ido logrando. Sé que a todos nos cuesta mucho pero es la maravilla de notar que es tu vida y de que eres una persona buena. Cuanto más me admiro y me quiero yo, más quiero a la gente y más aprendo de ella.

Mis relaciones son cada vez mejores porque me importo yo primero para que me importe la persona de fuera. Eso hace que aprenda de cualquier persona. Gracias a que yo me quiero, puedo querer a los demás y aprender de ellos. Habría que ir hasta el punto de sentirse igual de valioso que el otro y desde ahí las relaciones son estupendas. En el momento en el que se mete el ego, uno ya está por encima o por debajo y la relación no va bien

Y para acabar, ¿Qué es lo último que le ha preocupado?

Me preocupa observarme constantemente porque los pensamientos negativos siguen viniendo aunque con la práctica tengo una mayor capacidad para apartarlos. Pero a veces, por lo que sea, tienden a quedarse ahí y eso es lo que me preocupa. Me considero un guerrero de la felicidad con un trabajo interior constante.

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