Lucía

El baile urbano es un conjunto de estilos de baile que surgieron no hace mucho y que cuenta con un gran número de adeptos. Todas ellas se caracterizan por sus movimientos marcados y enérgicos alternados con movimientos más discretos pero que requieren una elevada técnica.

Y de esto, precisamente, entiende mucho Lucía Toral Castro, ganadora del Mundial de baile urbano en Orlando 2019 y ganadora en el certamen Nacional, quien dedica gran parte de su tiempo a bailar y a seguir desarrollando su técnica. Lucía vive en San Millán de los Caballeros y es una enamorada de su pueblo aunque le gusta ir a León a bailar con sus compañeros.

Lucía Toral Castro

¿Cómo se define Lucía?

Lucía es una chica a la que le gusta hacer todo tipo de deporte. Y cuando digo todo, es cualquier cosa. Me gusta mucho la aventura, viajar, conocer cosas nuevas y todo lo que tenga que ver con moverse.

¿Desde cuándo te gusta el baile?

Desde pequeñita bailaba en casa con la Wii o viendo algún video en Youtube. En 2019 me enteré de que existía la oportunidad de ir al Mundial de baile urbano en Orlando. Yo nunca había bailado y no sabía si podía ir. Pregunté y me dijeron que sí, aunque tenía que darle caña y practicar mucho para poder estar al nivel del resto. Y así es como empecé.

«Comienzo una carrera porque no quiero que mi vida dependa sólo del baile»

¿Cómo empezaste en el baile de una forma más seria?

Pues desde ese momento en el que comencé en la academia y me fui a Miami. Luego viajé a Florida y allí estuve dos semanas. Fue el campeonato en el que ganamos. Ya en el 2020 empecé con las clases aunque no de la manera en que me gustaría por tener que compaginarlo con los estudios. Este año ya le he dedicado más tiempo, ya que estaba en cuatro equipos de competición. Pero tengo claro que esto del baile es un hobby. Ahora empiezo a estudiar una carrera y no quiero que mi vida profesional, de momento, dependa del baile.

«El baile requiere mucho esfuerzo, tanto físico como mental»

¿Qué te aporta el baile?

El baile es mi manera de desconectar. La gente se piensa que cualquier persona puede bailar en su casa, pero el baile requiere mucho esfuerzo, tanto físico como mental. Por ejemplo, yo soy muy perfeccionista y cuando no estoy conforme con lo que hago puedo llegar a agobiarme mucho. Incluso en clase he llorado muchas veces porque no me salía algo. Pero siempre o utilizo como una vía de escape. Estudiando para los exámenes y en momentos de agobio, siempre paro, me pongo a bailar y luego ya continuo estudiando.

¿Qué es lo menos bueno de bailar?

Este año he tenido muchas lesiones. Se me ha salido el líquido de la rodilla, tengo una esclerosis en la espalda y se me torció un poco. He necesitado ir al fisioterapeuta pero todo merece la pena.

«Lo que importa es cómo te conectas con las personas a través del baile»

¿Crees que el baile te ha ayudado a socializar?

Cuando iba a empezar el Bachiller, me cambié de instituto porque es cierto que las cosas y las amistades se torcieron un poco y quería desconectar totalmente. Me fui del pueblo a León a estudiar y ahora mismo las mejores amistades que tengo son del baile. De hecho, mi mejor amiga la conocí en baile. Es cierto, que tiene menos años que yo pero, aquí en el baile no importa la edad. Lo que importa es cómo te conectas con la persona a través del baile. Además, el baile me ha dado la oportunidad de viajar por muchos lugares del mundo. También he tenido la oportunidad de trabajar bailando haciendo pequeshows tipo Cantajuegos, en festivales que ha habido en León como el Monoloco Fest bailando con los Djs y con grandes cantantes.

¿Qué le dirías a la gente joven?

Que no tengan prejuicios con respecto al baile porque me he encontrado muchas personas que dicen que el baile es para chicas. En el grupo donde yo bailo tengo compañeros que es les da fenomenal. Existen además, muchos estilos de baile que se adecúan a los gustos y características de cada uno. Pienso que todo el mundo puede bailar y no importa el sexo ni la edad. A la gente que baila le diría que no tiene que pensar que nadie es mejor que tú. Cada persona que baila tiene una habilidad y aporta algo. Por eso es importante no compararse con nadie y solamente compararte contigo mismo. Eso es lo que hago yo para ir mejorando.

Ahora dos preguntas random que le hago a todo el mundo,

¿A qué persona has descubierto últimamente que admiras?

Por ejemplo, hace poco hice un video clip con Café Quijano, también bailé con Zoilo en las fiestas de San Juan y me parecen personas que trabajan por sus sueños. Es un orgullo poder bailar y compartir sus canciones con ellos en el escenario que no es lo mismo que bailarlas en casa. También admiro a mi profesora de baile que es una persona muy luchadora porque a pesar de los años que lleva en la profesión siempre lucha por darnos lo mejor. Siempre que tiene un mal día lo intenta camuflar para sacar lo mejor de nosotros y siempre está ahí.

«No hay que preocuparse por lo que no ha pasado»

Para terminar, ¿Qué es lo último que te ha preocupado?

Lo que más me preocupa es lo que pueda pensar la gente cuando yo bailo. A lo mejor yo pienso que lo estoy haciendo muy bien y a los demás no les gusta. Ya también me preocupa mucho el tema lesiones porque yo nací con una pequeña espina bífida. Tengo que hacer mucho deporte pero tampoco me puedo exceder porque puede llegar a complicarse. Pero siempre digo que todo el mundo tiene su historia y algo que hacer, y cuando llega, llegó. No hay que preocuparse por lo que no ha pasado. Entonces, yo disfruto y si alguna vez pasa algo habrá que asumirlo.

Lucía Toral nos enseña algunas lecciones de vida como por ejemplo, que no hay que compararse con nadie, sólo con uno mismo. Es importante continuar creciendo e ir mejorando día a día nuestra propia versión. Y, algo muy importante, que no hay que preocuparse por algo que todavía no ha llegado a ocurrir. Y si ocurren, llegará el momento de asumir.

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