bien

El bien existe, sí, claro, como existe el mal. Dicen que para que haya equilibrio, han de convivir estas dos fuerzas opuestas. Pero…. cuando se ha hablado de hacer el bien, siempre ha sido como un mero sentimiento religioso.

“Hacer el bien es lo natural en la condición humana”

Hay quien cree que las personas que hacemos el bien como norma, es porque estamos buscando ir para un hipotético cielo el día en que nuestro paso por aquí, sea tan solo historia. Y sin embargo, querida gente, para mí hacer el bien, es lo natural, la condición humana, entendida como persona racional.

Hacer el bien no es solo ser buena persona, o mostrar tu foto donando dinero o alimentos para tal o cual ONG, al estilo de muchas estrellas hollywoodienses, que dicho sea de paso, me encantaría saber cuánto de postureo y cuánto de realidad hay en todo eso. Hacer el bien, es sentirlo para ti, en tu interior, que lo haces. Y sobre todo, hacer lo que creas correcto, sin dañarte ni dañar.

Me resulta curioso y a la vez preocupante, que haya personas que esto, que es una actitud tan natural en mí, sean capaces de banalizarlo, hasta el punto de restarle su verdadera intención.

¿Realmente hay que dar explicaciones de porqué se hace el bien y no se sigue la estela de la picaresca o de la astucia?

Siempre he creído que hay gente que ha cursado una optativa en la escuela, que yo me la he perdido. Porque… hay que ver, ¡con que picaresca trabajan algunos!

A mí no me sale ser así. Y creo sinceramente y de corazón, que hacer el bien aparte de ayudar a generar endorfinas, y por ende sentirte mejor contigo mismo, no requiere tanto esfuerzo mental como calcular el mal, con su fría y gélida sonrisa.

La gente esta que parece que va por el mundo fastidiando a los demás, creo que banalizan el bien, porque para ellos lo natural, es hacer el mal, o simplemente sentirlo.

“No hay mejor cosa que hacer algo bueno por alguien”

Y como digo yo…. No hay mejor cosa que hacer algo bueno por alguien, sea este, bueno o no.

Lo importante es el efecto que esa acción provoca en ti, y el cómo tú te sientas. Lo que cada cual interprete, eso ya es algo que no controlamos, porque forma parte de la propia concepción del mundo de esa persona.

Yo hago aquello en lo que creo, y si puedo aportar mi granito de arena para que este mundo sea mejor, pues lo haré. Quien quiera que me crea y quien no, pues…. Que siga banalizando el bien, mientras yo, ¡¡¡lo sigo practicando!!!

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