Un informe de Jóvenes e Inclusión denuncia que el fracaso educativo de los jóvenes españoles guarda relación con la desigualdad.

El informe en el que la organización realizó encuestas se basa en encuestas a los chicos y chicas de 16 años a los que atiende (un total de 130), apunta que de ellos, el 92,4% ha repetido algún curso en el colegio o instituto y un 16,2% continúa en Educación Primaria.

El documento, (‘La educación: una carrera en la que no todos/as llegan a la meta’), con los que trabaja la entidad, de la que forman parte: Inserta Andalucía (Andalucía); FAIM (Aragón); Identidad para ellos y ellas (Asturias); Asociación Hestia (Canarias); Asociación Vasija (Castilla-La Mancha); ASECAL (Castilla y León); Associació Educativa Itaca (Cataluña); IGAXES (Galicia); Fundació Natzaret (Baleares); Fundación Pioneros (La Rioja); y Redes Cooperativa (Madrid).

Así, del total de encuestados de 16 años, el 36,1% son de origen extranjero. Además, un 28,7% de se encuentra en situación de tutela administrativa, un 13,89% son niños extranjeros no acompañados, un 13,1% está en una situación de guarda y un 6,2% asiste a algún servicio de apoyo técnico. «En todos los casos son niños y niñas desfavorecidos/as», advierte Jóvenes e Inclusión.

De todos estos jóvenes, un 92,4% ha repetido algún curso, un 70,7% ha cambiado de centro en alguna ocasión y un 72,3% ha cambiado de domicilio.

Según la asociación, estos datos contrastan con los de la población general, donde un 28,7% del alumnado ha repetido en España. En cualquier caso, este dato se encuentra muy por encima de la media de la OCDE, que se sitúa en un 11,4%, según los resultados del Informe PISA de 2018.

Además, en su caso, los criterios de adjudicación de becas no ayudan a compensar esta situación, pues el 76,9% de los jóvenes encuestados en riesgo de exclusión no recibe becas para el estudio.

Jóvenes en tutela y menas

Más en detalle, por situaciones de los menores, en el caso de los jóvenes en situación de tutela, el 64,9% cambió de domicilio y el 72,9% de centro de estudios. Además, el 91,9% repitió curso y el 78,4% no recibió ningún tipo de beca para estudiar.

Con respecto a los niños extranjeros no acompañados, el informe subraya que ninguno de ellos recibió becas al estudio, el 56% viven en denominadas ‘ciudades dormitorio’, ninguno asiste a centros concertados y el 100% repitió curso. La gran mayoría de menores son varones (el 94,4%).

Mercado laboral

El informe también se basa en la muestra de 4.886 jóvenes participantes en los programas de inserción laboral de las asociaciones que forman parte de Jóvenes e Inclusión.

Los datos que arroja el informe sobre estos casi 5.000 jóvenes en riesgo de exclusión es «poco alentador», según la asociación: Durante 2019, 1.131 jóvenes consiguieron un contrato de trabajo, mientras que en 2020, año marcado por la pandemia, este dato se desplomó un 9,5%.

Además, la duración media de los contratos fue de 2 meses y 25 días (85 días). Y los participantes en estos servicios aumentaron en un 112,8% en el año de la pandemia.

Otro dato que aporta el documento es que, de los 4.886 jóvenes en riesgo de exclusión que participan en los programas de inserción laboral de la asociación laboral. Solo 1 de cada 100 tiene estudios universitarios (el 0,9%).

+ posts

Dejar respuesta

Deja tu comentario aquí...
Nombre