Después de estas anheladas vacaciones veraniegas llega el momento de la puesta a punto, de la vuelta a la rutina… y con ello, muchos de los propósitos comienzan durante el nuevo mes de septiembre (la vuelta al cole, la incorporación al trabajo, el apuntarse al gimnasio… son algunos de los ejemplos).

Algunas personas después de disfrutar del verano y volver a la normalidad se encuentran con una situación de cansancio y de tristeza al afrontar las actividades de la vida diaria después de ese período vacacional, el llamado estrés o depresión postvacacional.

Para poder afrontar esta situación de malestar emocional sería bueno empezar o reanudar la actividad física si se ha dejado un poco de lado durante los días de vacaciones. Al realizar ejercicio físico liberas hormonas como las endorfinas o la serotonina que ayudan a tu organismo a sentirse mejor y más fuerte.

El pilates es una actividad que trabaja el cuerpo y la mente. Las clases de pilates son de 45 o 50 minutos, se dividen en un pequeño calentamiento inicial como introducción a la clase; la clase en sí con los ejercicios que haya preparado el profesor trabajando las diferentes partes del cuerpo; los estiramientos y la relajación para finalizar.

Son clases muy amenas en las que una persona que esté empezando en este mundo poco a poco irá descubriendo un nuevo músculo, cómo conectar suelo pélvico, se liará con la respiración pero cada día lo hará mejor…

Lo más importante ser constante y dedicarle al pilates al menos dos días a la semana para obtener resultados.

Sería bueno combinar el pilates con alguna actividad de cardio como caminar, bicicleta, elíptica, correr… y una rutina de trabajo de musculación en sala fitness pautada por un monitor.

“La salud es un estado normal. Es un deber no sólo conseguirla, sino también mantenerla” Joseph Pilates

+ posts

Dejar respuesta

Deja tu comentario aquí...
Nombre