

Desde Misiones Salesianas tienen en marcha 21 proyectos en 17 países. La educación y la proyección de la infancia y juventud en riesgo suponen alrededor del 75% de nuestro trabajo en el continente.
El 25 de mayo se celebra el Día Mundial de África, y desde Misiones Salesianas quieren reivindicar
que África es más que hambre, guerra y coronavirus. El continente africano también es esperanza,
juventud y futuro.
La educación y la formación de los jóvenes serán las que traigan los cambios a África. En muchos
países estos pasos se están dando. Por ejemplo, los misioneros salesianos cuentan con más de 90
escuelas de primaria y secundaria y con 80 centros de formación profesional en los 44 países en los
que trabajamos. En el último cuatrimestre del año, hemos puesto en marcha 21 proyectos en 17 países,
en los que la educación y la protección de la infancia y la juventud en riesgo suponen alrededor del
75% de nuestra inversión, más de 471.000 euros. El acceso al agua potable, el empoderamiento juvenil
y la ayuda humanitaria, como la que estamos prestando a la población de la región de Tigray
(Etiopía) o a los desplazados de Sudán del Sur, completan nuestro trabajo en estos primeros meses
del año.
En el Día de África
“Para nosotros África representa el futuro y las segundas oportunidades”, explica Eusebio Muñoz,
director de Misiones Salesianas. “En Occidente tenemos la idea de que África recibe mucha ayuda del
exterior. La realidad es que 97 de cada 100 dólares del PIB africano provienen del trabajo y el
esfuerzo de sus gentes”, explica Muñoz. Además, en toda África se están dando movimientos de la
sociedad civil que piden más democracia y menos desigualdades. “Son síntomas, sin duda, de que
África se mueve y nos llenan de esperanza a todos los que trabajamos allí”, añade.
Desde Misiones Salesianas piden no olvidarse de África en estos momentos en los que el mundo está
sufriendo los efectos de la pandemia. El continente es uno de los menos afectados por el
coronavirus, pero es uno de los que más graves consecuencias va a soportar. Una vez más hacemos un
llamamiento para que nadie se quede atrás.










