Desnudarse es un acto que pese a la aparente libertad en que vivimos ahora y en estos tiempos en que tanto artilugio tenemos para todo, sigue considerándose casi pecaminoso según para quien.

No hay cosa que más pena me de entre otras muchas, queridos lectores.

El desnudo es natural, y como digo yo a veces, entre la risa y la cara de argumentadora interesante si tan antinatural fuera al mundo vendríamos todos vestidos, ¿verdad?

No es algo que deba resultar escandaloso, porque así, es como hemos llegado a este nuestro bello planeta y como a pesar de atesorar en nuestras vidas tantos bienes materiales nos iremos de él muchos de nosotros.

Desnudos se siente uno más libre, más natural. Resulta chocante que en una sociedad que clama a gritos libertad de todo tipo aún todavía queden personas que tengan tanto pavor a verse desnudas.

Pero a la vez, amados lectores, no perdáis de vista a la gente que le encanta la pornografía, y las películas estas tan turbias donde se ven incluso violaciones y demás cosas terribles.

En ese tipo de ocio que muchos consumen el desnudo está presente de forma casi continua. Pero luego, esa misma gente, se escandalizan cuando ven a alguien desnudo, sea cercano o conocido, familiar o vecino. Siempre, y no quiero dejar pasar esto por alto, también me ha llamado la atención poderosamente el orden axiológico que esta sociedad tiene para muchas cosas.

Si vemos a alguien en la playa en ropa interior, ¡no pasa nada! pero luego no te atrevas en una tienda a salir del probador en sujetador porque oye, ya eres la libertina del momento.

¿Realmente tanta diferencia estriba entre un ambiente y otro? Yo creo que poca, si soy sincera…cada cual a de hallarse cómodo y ser él mismo.

No fuerzo a nadie que no quiere mostrarse a que lo haga, si eso no le satisface. Pero tampoco insto a la represora moralina de que te apetezca enseñar y no lo hagas, solo por pudor. Es curioso que en la antigua Grecia, más concretamente en la civilización de la isla de Creta allá donde vivía el tan temido minotauro las mujeres lucían los pechos descubiertos porque no les parecía inmoral. Realmente han sido las religiones monoteístas, las que con sus represoras normas, han hecho que aún a día de hoy algo tan natural como el desnudo o como el acto sexual, se vea como algo sucio y pecaminoso.

Como casi todo en la historia humana, es cuestión de convenciones sociales, y no de la propia naturaleza de que todos estamos hechos. Desnudarse no es malo, y si se necesita hacer, mejor eso, antes que dejarse reprimir y ver tu cuerpo, que por otra parte es único, como algo sucio u obsceno.

Si lo pensáis, poca diferencia radica en que una niña, con su semblante siempre tan ingenuo enseñe sus braguitas bajo una falda de volantes rosas, como que lo haga una mujer adulta, con su cuerpo ya formado. En verdad, la diferencia solo está en la edad, ya que una no se la ve con deseo ya la otra sí, y por eso, la segunda a de taparse. Pero nada más.

Desnuda tu cuerpo, que es tuyo y único, por duro que resulte tiene caducidad.

+ posts

Dejar respuesta

Deja tu comentario aquí...
Nombre